02 MINUTOS, 231 PASOS. RODOLFO VALERO

Centre d'Art Torre Muntadas

01/12/2017 — 11/02/2018

Comisariado: /Unzip

www.facebook.com/events/162415997696309

Sobre la pintura - Rodolfo Valero
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Sobre el proceso - Rodolfo Valero
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Sobre la cercanía - Rodolfo Valero
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Sobre la inauguración - Rodolfo Valero
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Sobre las actividades - Rodolfo Valero
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Sobre la periféria - Rodolfo Valerost
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La duración puede variar según el medio de transporte, pero normalmente el tiempo medio no oscila de los treinta minutos entre un centro a otro. Podría ser el tiempo invertido entre un punto a otro de la ciudad, pero aún así, el tiempo no sería directamente proporcional. Los minutos no se cuentan de la misma manera, aunque transcurren paralelamente. Es curioso el efecto pereza que provocan las periferias en la percepción de la gente. Las zonas de confort están para romperlas y las distancias culturales no deberían ser creadas. Estas zonas están dando una nueva proyección a la emergencia, dotándola de un carácter de lo más interesante. No es la mejor decisión dejar escapar diferentes horizontes que se difuminan en 12,5km.
En el casco antiguo del Prat de Llobregat llegamos a la sala de arte Josep Bages. Un edificio precioso fruto de una antigua casa de veraneo burguesa, ahora dividida en dos espacios culturales. Cada año el dispositivo Unzip/ de artes visuales del Ayuntamiento del Prat de Llobregat, abre convocatorias de exposición para artistas locales con el principal objetivo de dar soporte a la creación y mediar en el empujón necesario que requiere la emergencia.
Rodolfo Valero es el artista ganador de la convocatoria 2017/2018. El tiempo avanza cuando todo en su obra se paraliza. En el primer vistazo a su proyecto nos asegura que hay dos minutos desde la puerta de su taller hasta el Centre d'Art Torre Muntadas. O dicho de otra manera: 231 pasos inamovibles. Quizá con una pequeña variación acelerada la cifra se reduciría, pero la magia de la primera persona dejaría de existir. Y queremos que exista. Dejaríamos de pisar los mismos pasos que el artista, que de manera inconsciente, nos regala una pequeña pincelada de privacidad con un título que engloba el conjunto espacio-temporal. 02 minutos, 231 pasos. Y ninguno más. 
Entramos en la primera de las tres salas. Vemos dos contiguas, la última refleja un aura especial. Las dos primeras están formadas por la combinación de pinturas de gran formato y Artefactos, resultados de los procesos pictóricos. Toda su obra se rige en un proceso constante, un recorrido que otros pintores expresionistas abstractos ya siguieron, donde el resultado es la realidad de un largo camino que puede perderse en la infinidad sin desenlace. En otra vida, Valero y Pollock fueron buenos amigos.
Pero lo que más me sorprende es la conexión existente entre la última sala y el taller del artista. El intercambio como forma de ocupación. La ocupación como acercamiento al otro. El acercamiento de forma no pactada, nacida del ello y no del superyó más consciente. Que el taller sea la exposición, y la exposición ocupe el espacio de trabajo del taller. La ausencia de la privacidad artística más absoluta en un carácter desde la introversión. Me fascina como un proyecto artístico provoca microcambios en la sociedad y a su vez esta, puede llegar a transfigurar al artista.
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